Un reloj es una pieza diseñada para funcionar ininterrumpidamente durante años, pero requiere mantenimiento periódico para asegurar su precisión y durabilidad. Con el paso del tiempo, los aceites internos se degradan y el mecanismo sufre desgaste. Por eso, una reparación completa es fundamental para restaurar su óptimo funcionamiento.
A continuación, detallamos las siete fases esenciales que componen este proceso de reparación integral.
Antes de cualquier intervención, el reloj es cuidadosamente fotografiado y se registran todos sus datos relevantes. Esto permite mantener un historial claro y preciso. Luego, se realiza un diagnóstico preliminar para identificar los posibles fallos y evaluar el estado general del mecanismo.

En esta etapa, se retira la correa o brazalete y se desmonta la caja para extraer el movimiento (la máquina interna del reloj). Este paso es crucial para acceder a todos los componentes y proceder a una limpieza y revisión minuciosa.

El movimiento se desmonta completamente y se somete a un proceso de lavado ultrasónico. Se utilizan tres soluciones específicas para eliminar cualquier residuo de aceite, grasa o suciedad acumulada que pueda afectar el rendimiento.

Cada pieza del movimiento es examinada al detalle para detectar desgaste o daños. Los componentes que no cumplen con los estándares se reemplazan por repuestos originales de la marca, asegurando la calidad y compatibilidad.

El relojero vuelve a ensamblar el movimiento con precisión, aplicando lubricantes de alta calidad en los puntos de contacto para minimizar la fricción y prolongar la vida útil del mecanismo.

Una vez montado, se afina la marcha del movimiento para asegurar la máxima precisión. Se controlan parámetros como la frecuencia y la amplitud, ajustando según sea necesario para un rendimiento óptimo.

Finalmente, se restaura el brillo de la caja y el brazalete metálico, respetando la forma y los tonos originales. Este proceso devuelve al reloj su apariencia estética sin alterar su diseño ni materiales.

Un mantenimiento completo no solo mejora la precisión del reloj, sino que también prolonga su vida útil y preserva su valor histórico y sentimental. Conocer estas fases ayuda a entender el nivel de detalle y profesionalismo que implica un servicio de calidad.
En resumen, una reparación completa es un proceso minucioso que requiere experiencia, herramientas especializadas y paciencia. Al seguir estas fases, se garantiza que el reloj vuelva a funcionar como el primer día, listo para acompañarte durante muchos años más.